viernes, 22 de enero de 2010

martes, 12 de enero de 2010

Desahogo

Tengo hambre. Sed.

Sed de entrometerme, de conocerlo todo. Sé que es malo pero no tengo remedio, no ahora. Me siento excluído. Estoy celoso. Y no se de qué ni de quien. Aunque tengo una ligera idea.

Quiero, me siento como... un ente amorfo que sólo quiere consumir. Consumir informaición, hasta indigestar, hasta no poder más. Lo más rápido, la mayor cantidad. Consumir toda información alrededor de un tópico para comprenderlo y manipularlo. Lo quiero todo. Y lo quiero ya, porque no veo, y no sé que está pasando y éso me vuelve loco.

Quiero dominar el piano, y tocar los estudios de Chopin. Quiero entender tantas lenguas extranjeras como palabras que no existan en mi lengua natal. Quiero dominar el conocimiento dobre la materia y sus ondas-partículas. Quiero querer. Quiero ambicionar, porque afortunadamente ya disfruto la gloria de querer a alguien; a algunos alguienes.

Quiero querer, para no estar quieto ni estancado. Para perturbar mis alrededores, como un cuerpo enmovimiento perturba la vecindad en el fluído en que se mueve.

Quiero escapar. Y volver a empezar, con lo que ya tengo.

Quiero regresar sobre algunos pasos y cambiar la historia. Mi propia historia.

Y he de confesar, que nunca lo había querido. Solía estar satisfecho y ahora no sólo NO lo estoy, sino que estoy arrepintiéndome. Y bárbaro.

"Soñé que mis problemas se solucionaban con soñar que se solucionaban" - Jonathan Salazar.

"Don't pray for an easy life. Pray for the strength to fight a difficult one." - Bruce Lee.

Quiero ambas cosas.

No sé cómo proceder.

martes, 24 de noviembre de 2009

El espíritu musical.

     ¿Me creerías si te digo que puedes interpretar una melodía muy buena sin conocerla? Sin tener conocimiento de teoría musical, ni haber escrito música antes, ni saber leerla, ni ser compositor. Simplemente siguiedo tu instinto.

     Observa el siguiente video, sigue la dinámica que propone Robert 'Bobby' Mc Ferring y descubrirás que una especie de espíritu musical vive en tí. Como en cada ser humano.



    Las palabras de Bobby son:
     Al inicio - "Talking 'bout expectations" (hablando acerca de expectativas)
     Al final - "Y'know what?(...) What's interesting to me about that is, regardless where I am -anywhere- every audience get that. It doesn't matter wh- you know. that's just the pentatonic scale, for some reason." (¿Saben? lo que se me hace interesante sobre ésto, es que sin importar en donde esté -donde sea- cada público lo entiende. No importa, ¿sabes? ...es la escala pentatónica, por alguna razon.)

     Más adelante, en algún momento, agregaré más acerca de la mística escala pentatónica (sobre la cual está realizado éste ejercicio), de la cual se cree es 'la escala musical de la naturaleza' presente en todo ser vivo. Incluso, en los animales. Y por extensión, en los sonidos que éstos emiten.


     Mientras tanto, ésto es una pequeña prueba que evidencía que hay algo más allá de la individualidad de los sujetos en la naturaleza. E incluso, más allá de las especies mismas. Algo más grande, que rebasa nuestra capacidad de comprensión, que está ahí, y quizá ha estado desde siempre. Y por siempre lo estará aún cuando nuestra especie y muchas otras, perezcan y se extingan. 'Ello' persistirá.


     A mi, me gusta llamarle 'Jeovah'.


     ¿Qué tal, eh?

viernes, 20 de noviembre de 2009

Musica y matemáticas.

Sé en alguna parte de mi intelecto que así comolas ecuaciones tienen un dominio sobre el cual existen sus soluciones, en la música existe un dominio sobre el cual existe una melodía.

Toda ecuación está condicionada al comportamiento de factores y coeficientes que alteran el valor de las variables. Cada ecuación es como un enunciado. Cada coeficiente es como un matiz: volumen de voz, o tono y el ritmo. De manera que, así como un enunciado tiene una estructura gramátical que le da significado, una ecuación tiene una identidad, un orden que define al ente matemático que describe la ecuación. Pero así como un enunciado puede sonar distinto dependiendo del valor que tenga el volumen, el tono, el ritmo (definido por las pausas), y el volumen; una ecuación puede tener un significado similar pero presenta variaciones en su forma final que se ve afectada por los coeficientes.

En un lugar de mi intelecto, creo que una pieza musical puede describirse con una ecuación. O que la música entraña un lenguaje formal como lo es la matemática.

Toda forma que sucede en el universo puede ser descrita por un lenguaje formal. Y apesar de que en algún momento un especialista demostró que la matemática es un lenguaje que -aunque formal- es impreciso y paradójico, de manera tal que no es del todo fiable para describir el universo (vamos, ni siquiera es consistente), ha funcionado muy bien hasta el día de hoy, y en materia como las ecuaciones diferenciales, (que fue lo clavado que estudié de matemáticas) demuestran funcionar bastante bien.

Algún día lo demostraré, o lo desmentiré.

Pero documentaré el intento.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Es cierto. Es verdad.

Siento celos de saber que la captura de una mente que pudo ser, fué, o es mía -en algún lugar del tiempo- ha sido extraída de mi lecho literario.

Siento que se revuelca (sí, despectivamente) con otras letras que entran en sus ojos, y que ya no le hago el amor como lo hacía entonces.

La molestia del vació de lo que se ha perdido. Se llaman celos y sólo existen cuando uno nota no sólo que se ha perdido algo, sino que éso está con otro.

Egoista, abusivo. Me canso de ser el bueno del cuento. Una vez cada año biciesto.

domingo, 11 de octubre de 2009

violeta


Me arden los brazos con rasguños púrpuras y sangre gris-plomo. Cicatrizan con plaquetas que hacen costras negras.

Como las sombras en tus altos contrastes.


viernes, 4 de septiembre de 2009


Se moja los labios. Muerde una de las Canaleitas de su 'desayuno'. se hurga la naríz y su sentido de la educación -que en varias ocasiones ha estado un poco revolcado en lodo- lo interrumpe y antes de que el moco se aferre a su dedo lo saca de la narina. En seguida se limpia el dedo como si éso fuera a componer su pequeña ópera dramática de ineducacion.

Todavía le duele la articulación del dedo medio, entre la primer y la segunda falange. Ya van cuatro días.

Pierde el tiempo mientras bebe de su café de 4 pesos y mantiene la mirada en algún punto más allá del monitor. Como si fuera transmaprente.

Se rasca la nuca, se irrita la piel, afeitada dos días atrás.

Comrpó tres sujetadores para el automóvil. Los compró pensando en aquella ocasión que acmopañó a una muy linda chica a comprar dos pliegues enormes de cartón corrugado. En verdad no creo que vuelva a necesitar de un par de sujetadores para el toldo.

No creo que en el corto plazo llegue a necesitar dos pliegos de cartón corrugado.